Friday, 20 Abril 2018

 
La construcción de ocho cavas para el desecho de residuos peligrosos de otras ciudades, generó ya hace tiempo el rechazo de los vecinos de Maciel. 
 
La construcción de ocho cavas para el desecho de residuos peligrosos de otras ciudades, generó ya hace tiempo el rechazo de los vecinos de Maciel. Mañana, a las 20.30, habrá una nueva movilización, que se prevé será multitudinaria, dado que la población sigue sumándose a la idea de oponerse a que se hagan esas cavas. El encuentro será en el predio del ferrocarril de la localidad y ya han comprometido su presencia los candidatos a presidente comunal e incluso los partidos políticos hicieron partícipes a sus militantes.
 
Del padrón electoral de 4.000 votantes de la localidad —ubicada a 55 kilómetros de Rosario—, ya se juntaron unas 2.600 firmas para que se revise la ordenanza que aprueba el emprendimiento privado. Incluso analistas políticos destacaron que el jefe comunal perdió en las Paso del 19 de abril pasado unos 700 sufragios tras haber promulgado la ordenanza que habilita la construcción de los depósitos de residuos.
 
Cabe recordar que en la actualidad la construcción de las cavas está parada por 30 días luego de que parte de la población se vino movilizando desde hace meses contra su ejecución. Maciel reaccionó con duras asambleas y movilizaciones al trascender que una inconsulta norma comunal, y tras autorización de Medio Ambiente provincial, habilitaba la construcción de cavas para depósito de residuos domiciliarios a una empresa bermudense especializada que compró los terrenos para ello.
 
El proceso se inició con la compra de unos terrenos a tres kilómetros del casco urbano por parte de la empresa de saneamiento bermudense DHSH SRL, que que pretende efectuar ocho excavaciones de 60 metros de largo, 40 de ancho y cuatro de profundidad para depositar allí residuos provenientes de Capitán Bermúdez, San Lorenzo y Puerto San Martín.
 
Reconsideración. Muchos pobladores destacaron que las firmas rechazando este proyecto buscan que el jefe comunal reconsidere la decisión de otorgar el “uso conforme del suelo”, que luego dio lugar a la aprobación por parte de Medio Ambiente. Sobre una población de alrededor de seis mil habitantes, ya casi la mitad se pronunció contra las cavas.
 
Maciel vive aún las consecuencias de una cava anterior —esta clandestina— que se instaló a 300 metros del ejido urbano, que fue clausurada, pero los liquidos acumulados fueron extraídos sólo parcialmente.
 
La empresa de Bermúdez señaló que verterán sólo residuos orgánicos, pero también se dedica a la limpieza de las sentinas de barcos y a recoger productos altamente contaminantes de las fábricas del cordón, de allí el temor de la población de Maciel.
 
 

 
 

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