Thursday, 19 Abril 2018

 
Primero fue en General Lagos, no solo fue la dependencia policial sino también el banco Credicoop cercano y hoy la comisaría 14 en pleno corazón de la ciudad. Esta es la resultante de una policía moral y materialmente destruida por el narcogobierno.
 
Por Alberto Martínez
 
Es previsible esto que lamentablemente sucede. Debo decir que haciendo un breve ejercicio de memoria “Ni en la época de la subversión ocurrió el copamiento de dos comisarías en una semana” y esto el narcosicialismo lo hizo.
 
Al proceso de “demolición institucional” con un desguace feroz marcados por el reparto de la caja recaudatoria, los dineros de los gastos reservados y otras yerbas se le sumo paralelamente el de la destrucción moral del trabajador policial constantemente agraviado por el propio gobernador Bonfatti y su corte de adulones y corruptos, muchos de ellos mezclados con el mismo narcotráfico.
 
A este panorama debemos sumarles la desventaja amplia que nuestros compañeros tienen con respecto a los delincuentes que ya no solo manejan la calle sino que también se atreven a ingresar y tratar de matar a los policías que saben están casi “regalados”, llenos de presos, tensionados y SOLOS ya que a este gobierno solo le importa el circo de las balizas con móviles en las avenidas para tratar de juntar algún “votito”.
 
Creo que no serán casos aislados y que pagaremos como lo venimos haciendo toda la comunidad un altísimo costo con vidas de inocentes y bienes de ciudadanos que merecemos vivir en libertad. Espero que las próximas elecciones no nos equivoquemos.
 
E24
 

 
 

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