Thursday, 19 Abril 2018

 
El posible pase de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana a la Ciudad genera un mayoritario rechazo en la Federal. Los puntos conflictivos de la iniciativa. La pelea entre la PFA y la PM. El rol de los políticos.
 
“Tres hombres pueden guardar un secreto, si dos de ellos están muertos”. La frase utilizada por un mafisoso italoamericano es tan cruel como realista. Lo mismo sucede en el caso de un acuerdo. Para llegar a un arreglo se necesita que las dos partes coincidan. En el caso del traspaso de la Policía Federal a la Ciudad no pasa eso. Las declaraciones de los candidatos presidenciales se dan de bruces con lo que opina la mayoría de los integrantes de la Federal.
 
Tanto Daniel Scioli como Mauricio Macri coinciden en que la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal debe pasar a la órbita de la Ciudad. Así, la seguridad pasaría a ser responsabilidad exclusiva del Jefe de Gobierno porteño y la Nación se sacaría de encima cualquier responsabilidad ante la tan trillada y concreta sensación de inseguridad.
 
Durante la semana que pasó, Macri aseguró que en caso de llegar a la Casa Rosada impulsará el “traspaso” de la policía.  El postulante de Cambiemos hizo esta declaración durante el acto en que se festejó un aniversario de la creación de la Policía Metropolitana (PM). El electo jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, que también participó del acto, ratificó lo dicho por su jefe político. “Creemos que el traspaso de la Policía Federal será un primer paso importante para mejorar la seguridad del distrito”, aseguró.
 
El problema del discurso de campaña es que las promesas son como las rosas, siempre tiene espinas. Adelanto24 dialogó con varios comisarios e integrantes de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana que mostraron su disconformidad con el traspaso.
 
No sólo se quejan por no haber sido consultados, sino que además hay una serie de cuestiones, de suma importancia, que no son consideradas en su real dimensión por los políticos. Esos temas son obstáculos de peso que dificultan el pase.
 
La Superintendencia de Seguridad Metropolitana es la más importante y numerosa de la Federal. A ella reportan las 54 comisarías de la Capital Federal.  El comisario mayor Guillermo Néstor Calviño es su jefe. Y acá comienza el primer problema. Si se realiza el traspaso quién será el jefe. En la Federal no hay dudas sobre eso: Calviño debe ser el jefe de la fuerza. Sin embargo, la Policía Metropolitana (PM) tiene un jefe, el comisario Horacio Giménez. De esta manera, surge un conflicto, que los que impulsan el pase no todavía no respondieron: nadie sabe quién conducirá la fuerza en caso de que se haga el traspaso. “Un Federal no va a recibir órdenes de uno de la Metropolitana, eso está claro, Es cómo que le de órdenes alguien de una fuerza menor y eso no va a pasar”, le dijo a A24 un comisario en actividad de la PFA.
 
Otro tema es cómo se conformará el escalafón jerárquico de la fuerza. Porque en la PM hay un jefe, un subjefe, cuatro Superintendentes y rangos de comisionado general, comisionado mayor y comisionado. Estos rangos no existen en la Federal. O sea que nadie sabe, si los que pasan cambian sus jerarquías y se adaptan a los de la PM o por el contrario los Metropolitanos reciben nuevas jerarquías y se acomodan a los de la Federal. “Tanto los jefes, como los Superintendentes de la PM no quieren perder su estatus y pretenden que el pase se haga respetando la jerarquía que tienen. Es obvio que tampoco ellos quieren perder poder”, le comentó a este medio un comisario retirado.
 
Pero todavía hay más. El Hospital Churruca, donde se atienden los Federales, también se transformó en un tema a debatir. Los Federales que sean traspasados quieren seguir teniendo el beneficio de atenderse allí. Pero hasta el momento nadie sabe si eso ocurrirá.
 
El otro tema, es que sucederá con los restirados y convocados de la Federal. Los retirados, que siguen teniendo estado policial, pretender seguir manteniendo los mismos beneficios que tienen como exintegrantes de la PFA. El caso de los retirados que fueron convocados para cumplir diversas tareas, también es un problema, ya que no saben que les depara el futuro. No saben si seguirán perteneciendo a la Federal o serán pasados a la policía de la Ciudad y muchos temen que si se hace el pase sean despedidos.     
 
“Lo peor del caso es que no se consultó a la tropa, pudo haber charlas con los jefes de la Federal, pero hacía abajo, no hubo ningún tipo de consultas y eso provocó un malestar muy grande”, dijo el comisario en actividad.
 
Ese malestar se expresa claramente en páginas de Facebook como Azules Siempre o Delegaciones Policiales.
 
En la Federal la opinión de los comisarios de alto rango que están retirados es muy influyente. En el Departamento Central de Policía de la avenida Belgrano, en el primer piso, se encuentra la Sala de Comisarios Generales. Allí se reúnen los retirados y ellos están totalmente en contra del traspaso.
 
Otro dato que muestra la disconformidad de los federales al traspaso, se está dando en estos días.  Muchos policías están pidiendo el pase a las delegaciones del interior del país para no perder su rango de policías federales en caso de que se haga el pase. “Para la mayoría el traspaso significa convertirlos en policiales provinciales y eso para ellos es una denigración”, señaló un sargento primero de la PFA.
 
Tampoco se sabe quién se va a hacer cargo de la logística, el equipamiento, el armamento y los patrulleros. A pesar de que siempre, la Ciudad pidió el traspaso con los fondos, nadie sabe si los fondos incluyen todo esto o sólo una parte.
 
El escenario es complejo. Y a pesar de las declaraciones de buenas intenciones de los políticos, la realidad es obcecada; y parece no estar dispuesta a cambiar, ni a dejarse seducir por las lisonjeras palabras de un político en campaña.
 
Fuente: http://adelanto24.com/2015/10/31/crece-el-malestar-en-la-federal-por-el-traspaso/
 

 
 

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